sábado, 5 de octubre de 2013

TERAPIA RACIONAL EMOTIVA – CONDUCTUAL

Este modelo utiliza el término “cognitivo” en forma tal que se encuentra asociado con el afecto, la fisiología y la conducta.

La terapia racional emotivo-conductual (TREC), se define como un sistema de terapia que ayuda a las personas a vivir mejor, a través de este, puede minimizar sus problemas emocionales y sus conductas desadaptadas, lo que le permite autorrealizarse para tener una vida más plena y feliz.

Enseña a las personas a discutir sus propias ideas, a descubrir lo que lleva a resultados “buenos” o positivos, y a descartar aquellos que conducen a consecuencias “malas” o negativas. Esta terapia  se basa en la idea de que tanto las emociones como las conductas son producto de las creencias que posee y de la interpretación que haga de la realidad, la meta fundamental de la TREC es la de asistir al paciente en la identificación de sus pensamientos “irracionales” o disfuncionales y ayudarle a que los sustituya por otros más “racionales” o eficientes, que le permitan lograr con más eficacia metas personales.

El TREC trabaja así mismo con un modelo terapéutico denominado ABC, en este se conceptualizan los problemas psicológicos de los pacientes, este modelo fue descrito por Ellis y expone que hay un acontecimiento activante (A), luego de ello el sujeto interpreta y desarrolla una serie de creencias (B), las racionales (rB) y las irracionales (iB).

Algunas características de las creencias irracionales, que pueden ayudar a su detección son:

1. No tienen una lógica consistente.
2. No se pueden probar a través de la realidad empírica.
3. Son absolutistas y dogmáticas.
4. Como consecuencia provocan emociones que perturban a la persona.
5. No ayudan a conseguir los objetivos trazados.

Y a partir de lo anterior se encuentran finalmente las consecuencias (C), por lo general resulta de estas consecuencias conflictos o problemas a nivel emocional. Las percepciones y concepciones erróneas en el punto A responden a patrones disfuncionales y dificultan el funcionamiento eficaz del individuo, ello causa en gran medida:“consecuencias emocionales” (Ce) y/o “consecuencias conductuales” (Cc).

Diferentes investigaciones llevadas a cabo en la década de 1970  identificaron once ideas irracionales las que posteriormente fueron agrupadas en tres inferencias:

El tremendismo, en donde se resalta excesivamente la parte negativa de un acontecimiento, es una conclusión exagerada y mágica que proviene de la creencia “esto no debería ser tan malo como es”.

La baja tolerancia a la frustración es la tendencia a exagerar lo insoportable de una situación y a considerarla como insufrible, puesto que al presentarse elimina toda posibilidad ya sea presente y/o futura de ser feliz.

Por último la “condenación”, es la tendencia a evaluar como “mala” la esencia humana. Esta conducta compromete el valor como persona, como consecuencia de su comportamiento, expresado como hacer algo que “no debe” o como no hacer algo que “debe hacer”.


Cabe también mencionar que la TREC establece igualmente una diferencia muy importante entre ansiedad del ego y la ansiedad situacional.


Ansiedad del ego
Ansiedad situacional.
     ·      se da como consecuencia de la                     condenación.
     ·      está estrechamente relacionada con             la depresión.
     ·      se define como la tensión emocional que     resulta cuando las personas piensan:
         
    1.- que su valor como persona está siendo amenazado.

  2.- que siempre "deben" comportarse perfectamente.

   3.- que es horrible y catastrófico cuando fallan y/o si otras personas les rechazan cuando "deberían" aceptarlas.

    

      ·         es producto de la baja tolerancia a la frustración
      ·         está relacionada con la intolerancia a situaciones de incomodidad y frustración.
    ·         Se generaliza a sentimientos de ansiedad, depresión y vergüenza, asociados con dicha situación.